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La Coctelera

UN RECORIDO POR LA MODA DESDES SUS INICIOS

Siempre se ha considerado que la moda es un placer frívolo y egoísta que reafirma la vanidad del ser humano y divide las clases sociales de acuerdo a la vestimenta. Pero la moda es mucho más que eso. Al igual que miles de otras costumbres, la moda habla de la sociedad y su idiosincrasia, muestra qué elementos son de importancia en una cultura y de qué manera su gente vive y se desenvuelve en un contexto histórico determinado, a su vez que éste influye en el qué y cómo sea esta vestimenta.

Es cierto que sólo algunos tienen acceso a ella, pero la política, la economía, la religión e incluso las artes han pecado de elitistas a lo largo de nuestra historia, por lo tanto, no es extraño que el gusto por las telas y texturas haya sido y sea hasta la actualidad, privilegio de pocos, a pesar de que existen alternativas para cualquier presupuesto.

Antiguamente, los patrones que regían la moda eran completamente estéticos, despreocupando factores considerados secundarios como la comodidad e incluso el bienestar físico. Hasta comienzos del siglo XX la moda femenina se caracterizó por un perpetuo martirio que avalaba el dicho "Para ser bella hay que ver estrellas". La incomodidad y poca libertad de prendas como el "corsé", eran fiel reflejo de las costumbres que reprimían la expresión femenina a las labores domésticas y reproductivas, además, producía serios trastornos en el organismo ya que apretaba todos los órganos interiores. Siendo así la tradición, no era extraño que hasta los primeros años del siglo XX, la forma de vestir de la mujer se halla asimilado más a un objeto decorativo que a una persona.

Durante la denominada "Belle Époque" (1890- 1910)), época de riqueza, ostentación y extravagancia, los vestidos almidonados y con enagua de crinolina (falda circular con seis aros de acero flexible que abultaban el vestido), marcaban la pauta. El dificultoso y pesado armatoste, obligó a los modistos a crear algo más confortable pero siempre dentro de mismo ideal de mujer pomposa, como muñeca de porcelana. Fue así como a comienzos del 1900 se erigió el ideal de la "Chica Gibson", personaje de caricatura que representaba el ideal femenino de entonces y que se transformó en todo un patrón de vida.

Su creador era por supuesto un hombre, el que atribuía a esta belleza los valores y costumbres que los caballeros consideraban adecuadas para una dama. Éstas debían ser de pecho erguido, caderas anchas y nalgas sobresalientes, además de sumisas y obedientes. Poco después nació la mujer con forma de "S", las que ajustaron la falda para resaltar la figura, los peinados se subieron sobre la cabeza y los sombreros se adornaban con plumas.

En este período comienza a nacer un nuevo ideal de mujer, el que por primera vez fue creado por ellas mismas y no por hombres. La nueva imagen era la de una mujer trabajadora y eficiente, que luchaba por obtener el derecho a voto y que se inmiscuía en los asuntos que hasta entonces eran privilegio del poder masculino. Para representar esta nueva tendencia, los vestidos se alejaron paulatinamente del decorado simplificando su confección. El traje de dos piezas, denominado "traje sastre", era lo más adecuado para los nuevos tiempos.

En 1910 se produjo un cambio rotundo en la moda, influenciado por el "Ballet Ruso" que recorría los escenarios europeos. Los colores llamativos y la onda oriental, reemplazó la hegemonía en tonos pastel y las faldas largas. Bailarinas como la sensual Isadora Duncan y la enigmática Mata Hari, se transformaron en íconos de belleza seguidos mundialmente. Gracias a esta nueva moda las mujeres se atrevieron a desafiar los sólidos principios morales que las ataban y comenzaron a mostrar el cuerpo, lo que por supuesto no fue posible sin escándalo eclesiástico y machista de por medio.

Los cuellos "hasta las orejas" dieron paso al escote en "V" y las faldas se acortaron levemente, dejando al descubierto los tobillos, cosa que también causó estupor en la época porque durante siglos las piernas femeninas habían sido el símbolo erótico que "provocaba la lujuria en los hombres" y que por lo tanto, debían ser escondidas.

En 1914 llegó la Primera Guerra Mundial. De dimensiones escalofriantes y trágicas consecuencias para el viejo continente, terminó por completo con la farándula y el lujo de la moda francesa e inglesa, en donde se encontraban las grandes casas de alta costura.

Una vez finalizado el conflicto, en 1918, la falda campana dio paso a los cortes rectos, "tipo tubo". El tan utilizado corsé cambió de estrategia, ya que si antes se había usado para levantar el busto, ahora lo hacían para disminuirlo. El "corsé alisador" y los vestidos acinturados en la cadera, dibujaron el nuevo tipo de belleza y de mujer, las que buscaban parecerse más a los muchachos que a las antiguas beldades femeninas. Así surgió la mujer estilo Garzonne, quienes para lograr más aún el parecido con los hombres, se cortaron el pelo y perfilaron las cejas, comenzaron a salir a bailar y se borraron los antiguos patrones sociales que diferenciaban las clases. Ahora hasta era bien visto ser amiga o parecerse a las cortesanas de "vida alegre".

En plena época de post guerra y representando a esta nueva generación de mujeres independientes y modernas, apareció la mítica Coco Chanel. Su estilo cómodo y práctico representaba la revolución femenina y la economía que debía surgir en época de recesión. Por esta razón, introdujo materiales más simples y baratos que el chiffon, el tul y la seda. Creó entonces los trajes de punto, tejidos finos que otorgaban más y mejor flexibilidad para la nueva mujer, la que además ponía énfasis en la práctica deportiva, incentivada por la reciente costumbre de ocupar el tiempo en algo útil. La mujer ya no era una utilidad en sí, sino que "hacía" cosas útiles.

Con la crisis económica de 1929, la industria de la moda introdujo el lino como material en boga (debido a su bajo costo) y los materiales artificiales como las baratas medias de seda sintética que reemplazaron rápidamente a las antiguas de seda natural y que tenían un elevado costo. En 1930 la pauta a seguir eran las actrices como Greta Garbo y Marlene Dietrich, mujeres de hombros anchos y caderas delicadas, altas y delgadas como una esfinge egipcia. En este período el punto erótico cambió desde las piernas hasta la espalda, la que era resaltada por prominentes escotes y que provocaba el delirio masculino.

Ahora la mujer estaba envuelta con un halo de encanto, sensualidad y misterio. Los hombres sucumbían frente a esta belleza madura de movimientos felinos y mirada dormida; la mujer sacaba provecho de su cuerpo y no lo ocultaba por prejuicios moralistas.

En 1910 se produjo un cambio rotundo en la moda, influenciado por el "Ballet Ruso" que recorría los escenarios europeos. Los colores llamativos y la onda oriental, reemplazó la hegemonía en tonos pastel y las faldas largas. Bailarinas como la sensual Isadora Duncan y la enigmática Mata Hari, se transformaron en íconos de belleza seguidos mundialmente. Gracias a esta nueva moda las mujeres se atrevieron a desafiar los sólidos principios morales que las ataban y comenzaron a mostrar el cuerpo, lo que por supuesto no fue posible sin escándalo eclesiástico y machista de por medio. Los cuellos "hasta las orejas" dieron paso al escote en "V" y las faldas se acortaron levemente, dejando al descubierto los tobillos, cosa que también causó estupor en la época porque durante siglos las piernas femeninas habían sido el símbolo erótico que "provocaba la lujuria en los hombres" y que por lo tanto, debían ser escondidas.

En 1914 llegó la Primera Guerra Mundial. De dimensiones escalofriantes y trágicas consecuencias para el viejo continente, terminó por completo con la farándula y el lujo de la moda francesa e inglesa, en donde se encontraban las grandes casas de alta costura. Una vez finalizado el conflicto, en 1918, la falda campana dio paso a los cortes rectos, "tipo tubo". El tan utilizado corsé cambió de estrategia, ya que si antes se había usado para levantar el busto, ahora lo hacían para disminuirlo. El "corsé alisador" y los vestidos acinturados en la cadera, dibujaron el nuevo tipo de belleza y de mujer, las que buscaban parecerse más a los muchachos que a las antiguas beldades femeninas. Así surgió la mujer estilo Garzonne, quienes para lograr más aún el parecido con los hombres, se cortaron el pelo y perfilaron las cejas, comenzaron a salir a bailar y se borraron los antiguos patrones sociales que diferenciaban las clases.

Ahora hasta era bien visto ser amiga o parecerse a las cortesanas de "vida alegre". En plena época de post guerra y representando a esta nueva generación de mujeres independientes y modernas, apareció la mítica Coco Chanel. Su estilo cómodo y práctico representaba la revolución femenina y la economía que debía surgir en época de recesión. Por esta razón, introdujo materiales más simples y baratos que el chiffon, el tul y la seda. Creó entonces los trajes de punto, tejidos finos que otorgaban más y mejor flexibilidad para la nueva mujer, la que además ponía énfasis en la práctica deportiva, incentivada por la reciente costumbre de ocupar el tiempo en algo útil. La mujer ya no era una utilidad en sí, sino que "hacía" cosas útiles. Con la crisis económica de 1929, la industria de la moda introdujo el lino como material en boga (debido a su bajo costo) y los materiales artificiales como las baratas medias de seda sintética que reemplazaron rápidamente a las antiguas de seda natural y que tenían un elevado costo. En 1930 la pauta a seguir eran las actrices como Greta Garbo y Marlene Dietrich, mujeres de hombros anchos y caderas delicadas, altas y delgadas como una esfinge egipcia. En este período el punto erótico cambió desde las piernas hasta la espalda, la que era resaltada por prominentes escotes y que provocaba el delirio masculino. Ahora la mujer estaba envuelta con un halo de encanto, sensualidad y misterio. Los hombres sucumbían frente a esta belleza madura de movimientos felinos y mirada dormida; la mujer sacaba provecho de su cuerpo y no lo ocultaba por prejuicios moralistas

Bésame... dejó ver sus encantos

Una noche de fantasía y sensualidad, fue la que la marca de ropa interior Bésame le entregó a la ciudad la pasado 1 de noviembre, durante la celebración de sus 15 años de aniversario.

Música, lindas modelos y ropa interior, fueron los protagonistas del evento que tuvo como escenario la Caja de Madera. Un desfile que tuvo como fin recaudar fondos para varias obras sociales de la ciudad.

Shirly Gómez, nueva imagen del catálogo de la marca, fue la encargada de abrir la pasarela.

Después del desfile, la cantante cubana Raquel Zozaya interpretó conocidos boleros cubanos.

Ellipse consiente a las novias

¿Quién dijo que los ligueros y las ligas hacían parte de los ajuares de las novias de antaño?

La marca de lingerie Ellipse, rescató estos elementos y con diseños muy actuales y materiales de alta tecnología, creó una línea dedicada especialmente a las novias.

Corsés, baby dolls, ligueros y prendas llenas de delicadeza y sofisticación para una noche de bodas inolvidable.

Ellipse presentó en su tienda de El Tesoro, estas nuevas colecciones, para novias y mujeres que llevan el romanticismo a flor de piel.

Tendencias en la moda para el 2007

Para el 2007 Ellipse que es un mundo íntimo, donde las mujeres pueden encontrar todo lo que buscan, siempre estando a la moda y con materiales importados de muy buena calidad, trae una nueva colección con las tendencias para este primer semestre del año. Para eso hablamos con la Directora de Diseño de Ellipse Andrea Mejía Montoya.

¿Cuáles son las tendencias de la moda en general para el 2007?

En la actualidad pasamos por un momento donde todo es moda, pero como siempre hay colores que marcan la temporada. Para el primer semestre del 2007 estarán presentes toda la gama de las uvas incluidas los vinos,

¿Para la colección de 2007 de Ellipse cual es la tendencia?

El color y los estampados en tonos uvas y violetas. La mezcla de flores y rallas.

¿Para Ellipse que es importante a la hora de sacar una colección, que es lo que quiere resaltar?

Ellipse busca complacer a la mujer, dándole lo ultimo en tendencias para que así ella pueda completar su interior con su exterior. Estar a la mano de la moda. Resaltar la figura femenina con lo último en tejidos de alta tecnología.

¿Las colecciones de Ellipse van dirigidas a que publico?

Van dirigidos a un público femenino mujeres entre los 25 y 40 años de nivel medio alto – alto.

¿Ellipse esta solo en Colombia?

No, Ellipse cuenta con varias franquicias en países como España, México, Estados Unidos, Guatemala y Venezuela.
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POCO DE HISTORIA...

A lo largo del siglo XX la moda ha reflejado, con mayor o menor intensidad, la crisis y la prosperidad de los pueblos, el cambio del papel de la mujer y los valores humanos.
En los últimos años "estar a la moda" se ha convertido en una necesidad más del hombre moderno, que no trabaja simplemente para vestirse, sino para vestirse bien. La moda, frívola y burguesa, ocupa, en la actualidad, un espacio de importancia cada vez mayor en la vida de la gente.

SOBRIEDAD TRAS LA CRISIS
La llegada de los 30 trajo consigo la gran depresión de la bolsa. Muchos se quedaron sin trabajo, y los que tenían no ganaban lo suficiente. Con esa situación, estar a la moda pasó a ser un lujo. Nadie tenía dinero para comprar zapatos y ropa nueva, al menos no masivamente. La idea era preservar, el mayor tiempo posible, lo que había en el armario.
La industria de la moda debió adaptarse a los tiempos de crisis y crear para un mercado con un poder adquisitivo bajo. Para la mujer se impuso un estilo más femenino y liviano. La flapper quedó atrás. El largo de los vestidos y las faldas cayó hasta los tobillos.
El ingreso de la mujer a la fuerza de trabajo obligó a recurrir a la ropa más práctica. El glamour y la transgresión de los 20 ya no tenían cabida en una sociedad que enfrentaba una gran crisis mundial.
Las prendas tendían a marcar la cintura y a entallar la figura. El traje de chaqueta era el más usado en las calles. El cabello corto dejó de ser moda, y se notaba un claro regreso al estilo más femenino.

EL REGRESO DEL GLAMOUR
Con los 50 vuelve el esplendor. La moda vive otro de los momentos más intensos del siglo.
El "New look" de Cristian Dior, que había sorprendido al mundo de la moda a finales de los 40, se expande. El nuevo estilo contrasta por completo con las formas austeras y simples de los años en guerra y es tomado como un símbolo de esperanza y prosperidad en la posguerra.
El cambio trae ahora colecciones con hombros anchos, sujetadores armados, cinturas ajustadas. El estilo femenino, las sensuales curvas y el glamour son las estrellas de ésta época.
La silueta ideal se vuelve a forzar con una cintura muy estrecha, y con mucho volumen en hombros y en la falda, que se mantiene por debajo de las rodillas. Comienza el culto a la belleza.
Los más jóvenes comienzan a llevar una moda inspirada en las actividades deportivas.
Tras la austeridad de la guerra, repunta el consumo, impulsado por el optimismo económico. Las mujeres comienzan a liberarse de sus hábitos hogareños e inician actividades sociales que las obligan a tener vestimenta apropiada para usar fuera de la casa.
Para los hombres, la moda popularizó el uso de los jeans Levis, camisetas blancas o negras bien ajustadas al cuerpo y chaquetas deportivas. El cabello se usaba hacia atrás y con rulos en la frente, al estilo James Dean.

GRANDES INVENTOS
Primero llegó el corset de varas rígidas y largos cordones que entrelazados marcaban la cintura y enfatizaban el busto como la parte más llamativa del cuerpo. Luego, en 1913, apareció el primer sujetador y en los cuarentas la minifalda que provocó críticas, protestas y hasta la desaprobación del Vaticano. Las medias panty también desataron escándalos y ni qué hablar del bikini que dejó al descubierto por primera vez las curvas. A lo largo de las décadas los genios del diseño han inventado una serie de prendas que rompieron el esquema en el mundo de la moda y se quedaron como artículos esenciales en el diario vestir del hombre y la mujer de hoy.

EL FUTURO DE LA MODA O LA MODA DEL FUTURO ES ALGO AÚN INCIERTO.

El nuevo milenio ya está en marcha y poco de lo que anunciaban los profetas de la moda, una década atrás, se ha cumplido realmente.
El look futurista -que mostraba a hombres y mujeres con cabellos cortos, rostros pálidos, pocos accesorios y ropa de diseños simples y uniformes - aún no ha llegado a las pasarelas del mundo, ni menos aún se ha popularizado entre los jóvenes del nuevo siglo.
Seguramente deberá pasar mucho tiempo para que los clásicos del siglo XX sean suplantados en estilo y creaciones por las nuevas generaciones de diseñadores. Quizá nunca lleguen a desterrar del todo el legado de los grandes creadores que marcaron el rumbo de la moda en los últimos cien años.
Quién pondrá desprenderse del blue jean, los elegantes trajes, el color negro y los pantalones? Quién podrá convencer a hombres y mujeres que lo mejor está por venir, y que aquello que hoy usamos, que elegimos con dedicación y que con lo que definimos nuestro estilo no será más que parte del pasado, que hasta podría ser tildado de ridículo o de extravagante.
La moda sigue el curso de la historia, y como parte inseparable de ese camino no puede anticiparse con certeza.

SEÑORITA COLOMBIA...ELECCION Y CORONACION 2006

La ceremonia del Concurso Nacional de Belleza comenzó al revés. Por primera vez en la historia que las candidatas abrieron la noche de elección luciendo el traje de coronación.
Sí, el gran secreto se reveló desde el comienzo y las 23 candidatas se presentaron con peinados y vestidos de gala, para luego iniciar su pasarela individual, en una jornada que se liberó de acartonamientos, coreografías inútiles y escenografías aparatosas.
Todo anticipaba que la hora del cambio había llegado.
Se vieron atuendos en tonos dorado, blanco y amarillo, así como siluetas marcadas en el torso y sueltas de la cintura para abajo, tal como lo dictan las tendencias del momento.
Casi una hora y media después del comienzo de la ceremonia y la actuación de los personajes de la telenovela La hija del mariachi, las reinas volvieron a escena en traje de baño, aunque cubiertas por una enorme chalina que no dejaba ver su cuerpo por completo.
De inmediato fueron anunciadas las diez finalistas: Cartagena, Cundinamarca, Guajira, Córdoba, Norte de Santander, Antioquia, Bogotá, Chocó, Valle y César, quienes fueron las únicas con derecho a desfilar el bikini. El grupo luego fue reducido a cinco: Antioquia, Guajira, Cundinamarca, Chocó y Cesar.
Y la nueva soberana Eileen Roca Torralvo se fue ganando su lugar en el Concurso. El desfile en vestido de baño le dio la corona. Decepción en Valle y Antioquia. Cundinamarca el 'palo'.
La nueva soberana fue la única concursante sin cirugías plásticas y a lo largo del reinado supo ganarse el favor del público y del jurado en una competencia con otras 22 candidatas de todas las regiones del país.

La nueva soberana de la belleza recibió el cetro y la corona de manos de su antecesora, Valerie Domínguez, y será la representante de Colombia en «Mis Mundo», el próximo año.

Tras la ceremonia la reina saludó al pueblo cartagenero que se encontraba a las afueras del centro de convenciones de la ciudad de Cartagena